Sólo 13 medios colombianos transparentaron sus propietarios

Como parte de la investigación sobre propietarios de medios de comunicación, Poderopedia Colombia se dirigió a 220 de ellos para preguntarles quiénes son sus dueños y sus utilidades. Sólo 13 respondieron.

Poderopedia Colombia invitó a 220 medios de comunicación de todo el país a participar en un ejercicio de transparencia en el que les pedimos contarnos quiénes son sus dueños, cuáles fueron sus ganancias en el último año y sus datos de audiencia.

Como la consulta incluyó a diez medios públicos, éstos se sintieron más obligados –y lo están-, así que de ese grupo sólo fueron tres los que no enviaron respuestas: Canal TRO, Telecafé y Telepacífico.

En cuanto a los de carácter privado, el panorama fue mucho más silencioso: el 90% no contestó. Y esa parece ser la tendencia internacional, según un estudio que elaboraron Access Info Europe y el Programa de Periodismo Independiente de la Fundación Open Society, en el que encontraron que sólo en 9 de 20 países analizados es posible averiguar quiénes son los verdaderos dueños de los medios, por medio de las entidades que los regulan o de registros empresariales, no a través de los propios medios.

Los que sí enviaron toda la información solicitada fueron El Mirador (Arauca), El Nuevo Oriente (Yopal), El Mundo (Medellín), el Grupo Nacional de Medios, La Silla Vacía y La Tarde (Pereira). Otros contestaron de manera parcial, pues se reservaron datos como niveles de audiencia o porcentaje de participación de sus accionistas; estos fueron Caracol TV, La Patria (Manizales), Teleamiga, Canal Telepasto y El Diario del Otún (Pereira).

También hubo espacio para respuestas evasivas. Un medio digital -Minuto30.com- contestó diciendo que la información solicitada es estrictamente confidencial; y el Canal Capital pidió que la periodista demostrara estar vinculada a Consejo de Redacción, organización que opera a Poderopedia en Colombia, para poder darle una respuesta. Lo anterior es contrario a los parámetros de acceso a la información pública, pues se trata de un derecho de todo ciudadano y no debe tener ese tipo de condicionamientos.

Este panorama se suma al hecho de que los sitios web de los medios de comunicación tienen muy poca o ninguna información sobre quiénes son y cómo funcionan. Son raros los casos en los que se encuentra una mínima descripción del medio, su historia, su equipo de trabajo, el nombre de la empresa que lo produce, etc.; incluso varios tienen desactualizada su sección de “Quiénes somos”.

Así se desprende de una investigación que hizo Consejo de Redacción, en el marco de un proyecto conjunto entre Poderopedia Chile y Colombia, para conocer quiénes son los dueños de los principales medios de comunicación en ambos países.

El análisis identificó, además, una debilidad en las bases de datos disponibles para saber cuántos y ­cuáles medios realmente existen en el país. Los casos más preocupantes son los de prensa e Internet, pues no existen registros oficiales, lo cual sería muy útil a la hora de hacer estudios sobre el sector y formular políticas públicas que lo fortalezcan.

Ese vacío lo han llenado en cierta medida las investigaciones de tipo académico. Consejo de Redacción y el Centro Ático de la Universidad Javeriana, por ejemplo, identificaron 391 iniciativas web en 2010 y 745 en 2012, en sus Estudios de Medios Digitales. Por su parte, el proyecto Medios en Colombia, del Centro de Estudios en Periodismo de la Universidad de los Andes, encontró 94 periódicos en 2014, correspondientes a 60 marcas, si se agrupan las ediciones locales y regionales.

El caso más completo de acceso a bases de datos es el de televisión. La Agencia Nacional de Televisión cuenta con un Registro Único de Operadores que está disponible en su sitio web, e incluye datos de 755 canales entre públicos, privados, locales, regionales, sin ánimo de lucro, por suscripción y comunitarios (93%); además de 62 operadores de transmisión por cable y 2 de tv satelital.

En cuanto a la radio, el Ministerio de Tecnologías de la Información y la Comunicación publicó en su sitio web el listado de emisoras autorizadas, cuya última fecha de actualización es el 18 de febrero de 2013. Allí se encuentran 692 emisoras comerciales, 634 comunitarias y 217 públicas.

Si además de la escasez de registros y la negativa de los medios a hablar públicamente acerca de sí mismos, se tiene en cuenta la dificultad para obtener datos de audiencia, rating, lecturabilidad y tráfico -pues acceder a esas mediciones resulta costosísimo-, el estudio del sector mediático se convierte en toda una odisea para los que quieren analizar la industria, su estructura y los índices de concentración en la propiedad.

El problema de esta dificultad es que las dinámicas de los medios y lo que sucede detrás de ellos está estrechamente ligado con los intereses que mueven a las esferas del poder político y económico en el país, como lo hizo notar Germán Rey, analista de medios y director del Centro Ático de la Universidad Javeriana, durante un conversatorio que se desarrolló en el marco de esta investigación. Rey señaló que la importancia de estudiar este sector está en “las transformaciones que los propios medios están teniendo, que es la misma transformación del poder que se está dando en la sociedad”.

Dichas transformaciones, según identificó el estudio, se dan en dos frentes: por un lado, el modelo tradicional de financiación de los medios a partir de la publicidad que, para Germán Rey se encuentra en quiebra, los impulsa a pasar a manos de los pocos que sí tienen el músculo financiero para sostenerlos. De este modo, la mayor parte de la producción informativa del país está en manos de grandes conglomerados económicos como el de Luis Carlos Sarmiento, los Santo Domingo, Carlos Ardila Lülle o la familia Char, quienes controlan, también, las más importantes obras de infraestructura, la industria de alimentos y bebidas, decenas de bancos, los servicios públicos, la vivienda, etc.

Por otra parte, los periódicos nacionales no han logrado un fuerte impacto en las regiones, donde su lecturabilidad la superan los impresos locales y populares. Esto ha llevado a que se consoliden grandes empresarios especializados en prensa regional; como es el caso de Alejandro Galvis, quien ha extendido a varios departamentos su producción periodística y, junto con el Grupo Nacional de Medios, controlan el periódico popular más leído. O el caso del cuestionado Hernando Suárez Burgos, quien llega a más de 20 municipios con el periódico Extra, entre otras publicaciones.

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